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Archive for the ‘5.Retazos personales y otros exhibicionismos’ Category

Narrar el azar

October 27th, 2009 editora 2 comments

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A mí me pasa con las ciudades; en su día supe que Canterbury forma parte de mi destino, incluso mucho antes del año de erasmus; ahora siento también que Barcelona es parte de mí, aunque yo jamás había pensado visitar esta ciudad, y si lo pienso bien, Canterbury es el camino que me ha traido a Barcelona. Si allí no hubiera estudiado cine documental, nunca habría venido aquí para seguir esos estudios (más otra serie de extrañas coincidencias).

Tengo un profesor que se ríe de todo este “sentimiento trágico de la vida” y dice que no es más que la necesidad de narrar inherente al ser humano la que nos hace pensar y narrar nuestra vida como si todo formara parte de un plan predeterminado (como una novela) y construir con cada hecho anecdótico de nuestra vida una cadena de consecuencias y hechos, cuando en la realidad la vida no es más que pura anécdota y coincidencia.

El interlocutor

October 22nd, 2009 editora 4 comments

Estaba leyendo a Carol Blenk. El interlocutor es la clave de todo sí.

Ahora bien, ella dice “Si el interlocutor, además, coincide que es tu pareja ya es encontrar el cielo. Si no lo es, pasarán cosas que tal vez es mejor no saberlas”; yo, sin embargo, pienso que la búsqueda del interlocutor está en un plano paralelo al de la búsqueda de pareja. Como diría Gioconda Belli “todos tenemos un amor que cumplir, nadie puede evadir su responsabilidad”… este deber que cumplir no lo encontramos en el interlocutor.

He tenido la suerte de cruzarme con grandes interlocutores. Las cartas en papel que mi amiga Bea y yo todavía hoy seguimos intercambiando, por ejemplo, han ido poniendo orden desde hace casi 15 años en nuestras vivencias, sensaciones, pérdidas, descubrimientos… Los comentarios de mi primer blog, con aquellos 4 excelentes interlocutores reunidos alrededor de la misma mesa por obra y gracia de internet. Fantásticas conversaciones sobre Cortázar en un autobús; un diario intercambiado por unos folios amarillos; la primera carta escrita por alguien por primera vez; la memoria infinita de mi tía Julia…

Y he tenido la suerte de encontrarme con mi guapa. Era más que improbable que ella y yo nos encontráramos, y aquí estamos. Tengo la casa inundada de notas y dibujos: aquí mismo en el ordenador, hay una pequeñita que dice “és precioso querer-te” (nunca había pensado que llegaría a amar tanto esta lengua “en la que el otoño es femenino -la tardor-” [Cristina Peri Rossi]).

Que mi guapa y yo nos hayamos encontrado también es clave, porque ya lo decía la Gaite: “lo raro es vivir”, y no dejan de asombrarme las miles de pequeñas decisiones y coincidencias (desde la más nimia como entrar una noche en un bar y no en otro con un carrito, hasta la de más peso como apostar por Barcelona como lugar para vivir) que han tenido que darse para que llegáramos a encontrarnos.

El interlocutor y la pareja son dos búsquedas paralelas, que se alimentan a veces la una de la otra, y que en realidad nunca terminan de cerrarse. La necesidad de comunicar y la necesidad de amar siempre estarán en evolución, cambiarán con nosotros, cambiarán con nuestras parejas, cambiarán con nuestros interlocutores…

Sueños surrealistas

October 14th, 2009 editora 1 comment

El texto no es mío, sino de anticolometa. Es de hace un tiempo, pero lo he vuelto a leer ahora y me sigue pareciendo igual de divertido:

Sin duda, el premio de los sueños surrealistas es para cuando soñé que me hacían Papa de Roma. Fue unos días antes de que eligieran al Benedicto. En mi sueño, la gente elegía al Papa enviando sms a la televisión, y podían elegir a cualquiera, porque nadie se presentaba. Total, que yo estaba viendo la TV3 en casa y sale una noticia: “Habemus Papa”. Entonces dicen mi nombre y dicen que he ganado gracias a los votos de Cataluña. Suena el teléfono y me llama Josep Cuní , (el equivalente catalán de Mª Teresa Campos, pero para marujas rigurosas), y me pregunta que cómo me siento. Yo le digo que no quiero ser Papa, que me dejen en paz. Entonces interviene Pilar Rahola y me dice muy enfadada: “Ho has de fer per Catalunya, nena!” Y yo: “NOOO, NO QUIERO SER PAPA!” Entonces sonó el despertador, (Uff!) Dos días más tarde eligieron a Benedicto y yo me sentí terriblemente aliviada, de verdad, porque nunca se sabe…

Mi guapa y Paul Auster

October 10th, 2009 editora 5 comments

Llegué a Barcelona en noviembre de 2001, para cursar un máster en Cine Documental. En mi clase había una chica de Soria, Elena, de quien mucho tiempo más tarde supe que había sido alumna de una de mis vecinas del pueblo. Elena tenía una amiga pintora, Clara, y me pasó un par de cuadros suyos para publicarlos en mi revista. Un tiempo después de la publicación de ese número, casualmente me encontré con Elena y su grupo de amigas en un bar y me presentó a Clara. En ese momento, yo iba a la mío (con mi carrito repartiendo revistas) y ni me fijé en la gente que la acompañaba. Seis años después yo había conocido a mi guapa y le estaba enseñando en casa antiguos números de Iguazú. Al abrir el n.11 dijo: “¡Pero si has publicado a Clara! Espera… tú debes de ser la friki esa del carrito que nos encontramos una noche en un bar…” Efectivamente, ella estaba entre aquel grupo de gente al que yo no hice caso.

Esta tarde teníamos invitadas a comer. A mi guapa llevaba un tiempo hablándole de Arantza, una fan de Carmen Martín Gaite a quien había conocido indirectamente a través de Paola Vaggio, los blogs y el libro naranja. Arantza y yo nos caímos bien desde el primer momento -gracias también a varias coincidencias gaiteanas que merecerían otro post- y hemos ido quedando en ocasiones (curiosamente casi más en Madrid que en Barcelona) para compartir proyectos literarios. Estábamos en la terraza, charlando, he ido a la cocina para traer alguna cosa de la comida y me encuentro a mi guapa y a Arantza alucinadas porque resulta que se habían conocido hace quizás 20 años un verano que las dos pasaron en Inglaterra. A mi guapa le ha sonado Arantza desde que ha entrado por la puerta, y cuando ha dado con el nexo de unión, le ha preguntado. Entonces Arantza -que también estaba pensando que mi guapa no se le hacía desconocida- ha hecho click, y no sólo es que se conocieran, sino que eran del mismo grupo de amigas y aquel verano iban juntas a todas partes…

Me encanta cuando suceden estos “momentos Paul Auster”. Por supuesto, hemos quedado para cenar juntas otro día, con fotos de aquella época en la mano. Arantza dice que está horrorosa, mi guapa dice que no, que es ella la que está terrible y yo les digo que bueno, que no se preocupen, que eran los 80…

Cosas que me hubiera gustado escribir a mí

September 24th, 2009 editora 5 comments

Está claro que lo relevante son las personas, no los lugares. Y que no siempre se canta lo que se pierde -que escribía Machado- sino aquello que te hace saltar de la cama para lanzarte al abismo.

Curiosamente, me siguen dando más pánico los ascensores que los aviones. He volado sola decenas de veces, sin miedo alguno, pero no me pidas que tome un ascensor para subir a robar almendras de ningún árbol.

Se me puede escapar alguna falta de ortografía pero ninguno de tus gestos.

(Es de Carol Blenk)

Corea del Sur

September 1st, 2009 editora No comments

El sábado tenía dos llamadas perdidas en mi móvil de un número raro que, por el prefijo (gracias Google) parece ser de Corea del Sur. Si fuera así, sólo podría haberme llamado una persona.  Me ha gustado imaginar que alguien a quien conocí en un lugar muy distinto, me recordaba todavía desde un país tan lejano. Me puse a ver fotos antiguas y pensé “tengo que decirle que ahora llevo falda”.

(Si lees esto, mándame un mail, aunque las llamadas hayan sido una rara coincidencia y el prefijo no sea de Corea del Sur).

Editora ama de casa

August 23rd, 2009 editora 3 comments

Mientras ejerzo de editora en casa, a la búsqueda de nuevos talentos por internet, saltando de link en link, añadiendo favoritos y etiquetas de “leer más tarde”, revisando mails… también ejerzo de ama de casa, pongo lavadoras, podo las plantas de la terraza, frego los cacharros de la noche anterior, doblo yo sola sábanas dobles…

Entre mail y mail, me da tiempo incluso a sumergir una toalla blanca en agua con lejía, para intentar quitar unas manchas impertérritas. Froto y froto y no hay forma. El agua con lejía huele a piscina, a cuando aprendíamos a nadar agarrándonos a tablas flotadoras de color azul y blanco. Entonces todo eran pequeños logros: mantenerse a flote, avanzar un par de metros, de espalda, estilo crol, llegar por fin nosotros solos al otro lado de la piscina, comenzar a hacer largos uno tras otro, uno tras otro… Aprender a nadar era importante. Nunca se sabía si algún día nos caeríamos de un barco o si una ola se nos llevaría en la playa o una corriente en el pantano. Éramos de interior, los viajes a la playa eran eso, auténticos viajes, aunque no estuviera a más de hora y media en coche, la distancia psicológica era abismal. Además, en la playa siempre llovía. Deba, San Sebastián, Zarautz… en mi memoria de entonces siempre estaban teñidos de un leve txirimiri, fuera la época del año que fuera. Las excursiones de los fines de semana eran al pantano, al río para asar pimientos o a las piscinas descubiertas de Gamarra. Saber nadar nos mantenía a salvo.

No me he puesto guantes, las manos se me han quedado un poco tirantes y su olor me recuerda al de las de mi madre cuando nos lavaba las cosas a mano. Ayer las manos me olían a limón y me recordaban a Lisboa. Esta mañana, desayunando en la hamaca un batido de chocolate, pensaba en Nicaragua. Ninguno de estos lugares existía cuando aprendía a nadar. Cada paso sigue siendo todavía un pequeño logro.

Teoría de los practicantes y los escritores

July 16th, 2009 editora 9 comments

Teoría de mi madre, en conversación telefónica:

“Claro, a la gente que se dedica a esto de las revistas, los libros y los papeles les parece que todo lo que hacen está muy bien y que cuesta mucho hacerlo y por eso quieren luego sacarlo por todas partes y que lo lean todos, pero también al que pone inyecciones le debe de parecer que sus inyecciones son muy buenas y no por eso las va poniendo por ahí a todo el mundo”.

Le dije a mi madre que si me decía frases tan buenas no tendría más remedio que escribir sobre ellas. Le horrorizó la idea, tanto como una inyección mal puesta.

* En mi casa, de toda la vida, ha habido médicos, enfermeras y practicantes. El practicante en concreto sólo ponía inyecciones y venía a casa para eso. He pensado que hace mil años que no utilizo esta palabra. Por si acaso la he buscado en el diccionario y ahí está:  Persona que en los hospitales hace las curas o administra a los enfermos las medicinas ordenadas por el facultativo de visita”

Tamaño Nuria: De mar a mar

July 10th, 2009 editora 2 comments

Nuevo Tamaño Nuria, publicado en la Bitacora Todas:

http://www.entretodas.net/2009/07/11/de-mar-a-mar/

Viajes por la memoria

June 9th, 2009 editora 3 comments

Resulta que hace poco se me ocurrió presentarme a un concurso de relatos de viajes y he terminado siendo finalista, por lo que mi relato se publicará en un libro (yo lo que quería de verdad era ganar el tercer premio, que eran unas botas de monte y una mochila Panama Jack). La organizadora del asunto me preguntó por mail si yo era una viajera y si me interesaba colaborar en el portal Mujeres Viajeras. Le contesté que no, que yo sólo era periodista. El caso es que con todo esto me he puesto a pensar en mis viajes anteriores, en las personas que encontré en ellos. Incluso he revisado ciertos posts que en su día borré de uno de mis blogs (aunque guardé en el disco duro). Me he encontrado una historia que parece que no haya vivido yo, que sea una película. El último de esos posts decía: “Pero no debo ceder a la nostalgia de una memoria que a veces pienso que me estoy inventado”.

Y el primero de ellos escrito a mi vuelta a Barcelona terminaba así: “Quiero mi vida aquí y ahora. No quiero volver a cruzar océanos.” Sólo ahora, con mi guapa, puedo cumplirlo: Mi vida aquí y ahora.